lunes, 8 de octubre de 2007

El Hospital

En lenguaje el profesor nos dijo que hicieramos una leyenda la cual no sea conocida ni que estuviera escrita, que sea una leyenda familiar.


La Leyenda del Hospital


Cuenta un Tío, que se tuvo que hacer una operación urgente.

Como su traslado al hospital fue en total inconciencia, al despertar de la anestesia, vió que era de noche.

De pronto sintió un terrible y desgarrador grito. Aterrado llamó a una enfermera que deambulaba por los pabellones y le preguntó de donde venían esos gritos, la enfermera confundida le dijo que no había escuchado nada. El quedó pensando que había sido solo su imaginación o el efecto de la operación. Luego sintió que gritaban nuevamente y creyó que era una persona que había tenido un accidente. Desde ese entonces todas las noches sentía gritos que aterraban a cualquiera, pero al tiempo se acostumbró ya que creía que eran solo pacientes.Llevaba tres semanas en el hospital, sólo pensaba en averiguar de donde venían tantos gritos.

Para estar mas tranquilo, salió en la oscuridad de la noche para seguir los gritos, sentía que venían del fondo del pasillo principal y llegó hasta ese lugar. Los gritos venían desde una habitación; él, sin temor alguno abrió la puerta, entró y vió que era una habitación para guardar cosas de aseo, confundido y atemorizado, regresó a su cama.

Al día siguiente sintió los gritos que venían de una habitación cercana, asustado llamó a alguien que lo ayudara y lo atendió una señora que era auxiliar del lugar, le preguntó sobre los gritos y le contó del suceso de la noche anterior y de todas las noches que pasó en ese lugar. La señora le dijo que siempre se sentían gritos de un hombre; él le preguntó: ¿a qué se debe esto?, y la señora le dijo que en ese hospital hace un par de años un hombre llegó por un accidente en motocicleta. Eran los mismo gritos que se escuchaban ciertas noches, tan desgarradores y tristes, él decía que no quería morir, pero, a la vez, no quería que los médicos lo tocaran y pedía que lo soltaran y lo dejaran salir.

Los médicos operaron al hombre y lo dejaron en reposo.

Al día siguiente lo encontraron muerto con una jeringa vacía clavada en su brazo, al revisarlo los médicos detectaron que se había inyectado aire. El hombre decía que era peor estar en ese hospital, que estar muerto.

Se dice que sigue pidiendo ayuda, por que ni con la muerte logró salir de ese hospital.

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